
La búsqueda crece más rápido de lo que crecía antes de la IA generativa
El dato que más se esperaba en este informe trimestral era el de Google Search & other, la partida que agrupa la publicidad del buscador y otros productos de consumo. Alphabet reportó 63.271 millones de dólares, un 17% más que un año antes. Es la cifra que mejor responde a la duda que ha perseguido a la compañía desde que integró respuestas generativas directamente en los resultados de búsqueda: si esa integración reduce las visitas a los enlaces de pago o, por el contrario, multiplica las consultas totales.
El comunicado de resultados no ofrece un desglose que separe cuánto de ese crecimiento procede de más búsquedas y cuánto de una monetización más eficiente por consulta, pero el propio Pichai ha defendido en la presentación que las funciones de IA están impulsando el volumen de consultas, no reduciéndolo. Es una afirmación de la compañía, no un dato auditado de forma independiente, y conviene tratarla como tal: Alphabet tiene todos los incentivos para presentar la transición a la IA como motor de crecimiento antes que como riesgo para su negocio principal.
Aun así, la cifra de ingresos en sí —63.271 millones de dólares— es un hecho verificado del comunicado oficial, y su ritmo de crecimiento no muestra señales de desaceleración por la llegada de la IA al buscador. Para el ecosistema de posicionamiento web, que lleva meses especulando con una caída estructural del tráfico orgánico hacia los sitios de terceros, este trimestre no aporta evidencia de esa caída a nivel agregado de negocio, aunque tampoco descarta que esté ocurriendo de forma desigual entre sectores o tipos de consulta.
Ver los datos en tabla
| Concepto | M$ |
|---|---|
| ingresos de Google Search & other | 63.271 |
| ingresos de Google Cloud | 24.768 |
| beneficio neto | 112.107 |
| previsión de capex para 2026 | 195.000 |
Fuente: Alphabet Inc.
Cloud crece al 82% y ya pesa como un negocio de primer orden
Google Cloud, la división que vende infraestructura y servicios de computación en la nube, incluidos los modelos de inteligencia artificial que Alphabet ofrece a otras empresas, facturó 24.768 millones de dólares, frente a 13.624 millones un año antes. Ese 82% de crecimiento interanual convierte a Cloud en el negocio que más acelera dentro del grupo, muy por delante del 17% de Search y de la media del 24% del conjunto de Alphabet.
El contraste es relevante porque durante años Cloud fue el segmento deficitario que la compañía sostenía como apuesta de futuro frente a Amazon Web Services y Microsoft Azure. Ahora crece a un ritmo que empieza a acercarse, en aportación relativa, al peso histórico de la publicidad. La demanda de infraestructura para entrenar y ejecutar modelos de IA —tanto propios como de terceros que alquilan la nube de Google— parece explicar buena parte de esa aceleración, aunque el comunicado no detalla qué proporción de esos ingresos corresponde específicamente a cargas de trabajo de inteligencia artificial frente a servicios de nube tradicionales.
El capex se dispara y la caja se vuelve negativa por primera vez en dos décadas
La otra cara de este trimestre es el coste de sostener el crecimiento de la IA. Alphabet elevó su previsión de gasto de capital para todo 2026 hasta una horquilla de 195.000 a 205.000 millones de dólares, frente a los 180.000-190.000 millones que había anunciado apenas tres meses antes. Es un salto de al menos 15.000 millones de dólares en la estimación en un solo trimestre, y se trata de una previsión de la propia compañía, no de una cifra ya ejecutada ni auditada.
Ese ritmo de inversión en centros de datos, chips y capacidad de computación tiene una consecuencia visible en la caja: el flujo de caja libre —el efectivo que queda tras cubrir las inversiones necesarias para operar el negocio— fue de -5.900 millones de dólares en el trimestre, negativo por primera vez desde 2004, según la cobertura del resultado. Conviene matizar que este dato concreto procede de una fuente única que analizó el comunicado, no de una cifra destacada de forma explícita por Alphabet en su nota de resultados, aunque encaja con la magnitud del capex anunciado.
La combinación de ambos datos —más gasto previsto, caja negativa— sugiere que Alphabet está financiando la carrera de infraestructura de IA con el colchón generado por un negocio publicitario que, de momento, sigue siendo extraordinariamente rentable. El beneficio neto de 112.107 millones de dólares, un 298% más que el año anterior, y un beneficio por acción diluido de 9,11 dólares frente a 2,31 dólares, muestran que la compañía puede permitirse ese gasto sin tensionar su cuenta de resultados, al menos por ahora.
Qué mirar en los próximos trimestres
El salto en el beneficio neto trimestral, del 298%, es tan pronunciado que invita a preguntarse qué partidas extraordinarias lo explican, algo que el comunicado no desglosa con el detalle suficiente para aislar el efecto de la operación ordinaria del de posibles ganancias no recurrentes. Comparar este resultado con los próximos trimestres, sin el efecto de base tan favorable, dará una imagen más limpia del crecimiento subyacente del negocio.
Los gastos de adquisición de tráfico, la cantidad que Alphabet paga a socios como fabricantes de navegadores o dispositivos para que dirijan búsquedas hacia Google, subieron a 16.179 millones de dólares desde 14.705 millones un año antes. Ese incremento, en línea con el crecimiento de los ingresos de búsqueda, sugiere que el modelo de distribución tradicional del buscador sigue intacto pese a la capa de IA generativa añadida encima.