Edificio Berlaymont, sede de la Comisión Europea, con banderas europeas ondeando
Edificio Berlaymont, sede de la Comisión Europea, con banderas europeas ondeandoCancillería Ecuador · Wikimedia Commons · CC-BY-SA

Dos regímenes, dos fases del proyecto

La Comisión Europea aprobó el 31 de julio de 2026 dos regímenes de ayuda estatal de los Países Bajos con un presupuesto combinado de 290 millones de euros para impulsar la producción de combustibles sostenibles de aviación (SAF). Uno de los programas financia la inversión en instalaciones de producción; el otro cubre los trabajos preparatorios, incluidos los estudios FEED, que determinan la viabilidad técnica y económica de un proyecto antes de construirlo.

Ambos regímenes se dirigen a dos rutas tecnológicas concretas: el bio-SAF avanzado que no utiliza el proceso HEFA (hidroprocesado de ésteres y ácidos grasos, la vía más extendida hoy) y el e-SAF, producido a partir de hidrógeno renovable y CO2 capturado. Los fondos se entregarán como subvenciones directas, pagadas conforme el proyecto alcance hitos definidos, mediante un sistema de adjudicación por orden de llegada que la Comisión describe como objetivo, no discriminatorio y transparente.

Los programas cubrirán como máximo el período 2027-2031 y se han aprobado al amparo del Clean Industrial Deal State Aid Framework y de las directrices de 2022 sobre ayudas a clima, medio ambiente y energía. El comunicado oficial no identifica empresas beneficiarias concretas, por lo que aún no se sabe qué plantas o promotores captarán estos fondos.

Qué capacidad se espera financiar

Según sus propios cálculos, la Comisión estima que la capacidad de producción apoyada por ambos regímenes rondará las 285 kilotoneladas de SAF al año, el equivalente a 350 millones de litros de queroseno sostenible. La institución traduce esa cifra en un uso concreto: bastaría, según su estimación, para cubrir el combustible de unos 3.500 vuelos intercontinentales.

Se trata de una proyección de la propia Comisión, no de una cifra verificada de forma independiente ni de un compromiso de producción garantizado, ya que dependerá de qué proyectos se presenten y cuántos alcancen finalmente los hitos que activan cada pago.