Graham Coxon toca la guitarra junto a un cantante durante un concierto en directo.
Graham Coxon toca la guitarra junto a un cantante durante un concierto en directo. — imagen de archivo de El Forum, ajena al asunto de esta pieza; pendiente de sustituciónEl Forum · Fototeca de El Forum · OWN_WORK

Cómo operaba la campaña Storm-2035

Storm-2035 era una operación iraní detectada por OpenAI que empleaba ChatGPT para crear grandes volúmenes de artículos y comentarios falsos. La campaña usaba siete firmas falsas, entre ellas Ervin Hoskins, para hacer pasar el contenido como auténtico.

Los artículos se publicaban en cinco sitios web que pretendían alinearse con ideologías progresistas o conservadoras para parecer legítimos ante diferentes audiencias.

ChatGPT generaba tanto los artículos extensos como comentarios breves para redes sociales, ayudando a amplificar y viralizar la falsa narrativa.

OpenAI bloqueó las cuentas vinculadas a Storm-2035 para neutralizar la operación pero el impacto en la credibilidad y desinformación ya estaba presente.

Medios afectados y diversidad de contenidos

La investigación descubrió que la operación logró infiltrar más de 100 artículos en al menos 20 medios estadounidenses reconocidos, donde se presentaban noticias y opiniones falsas.

Los contenidos estaban redactados en inglés y español, lo que amplió el alcance de la campaña a diferentes audiencias dentro de Estados Unidos.

Un ejemplo destacado fue un artículo de opinión bajo la firma Ervin Hoskins en el Port St. Joe Star, medio real y acreditado, lo que evidencia la capacidad de la operación para ocultarse tras nombres legítimos.

Este tipo de publicaciones buscaba crear una apariencia de pluralidad ideológica al publicarse en sitios con orientaciones progresistas y conservadoras.

Implicaciones para medios y seguridad digital

La infiltración demuestra que los medios de comunicación actuales son vulnerables a la generación automática de contenido falso con IA, lo que dificulta la verificación interna y aumenta el riesgo de manipulación informativa.

Destaca la necesidad urgente de construir sistemas y protocolos que rastreen el origen IA de los textos para detectar manipulaciones antes de que dañen la confianza social y periodística.

OpenAI actuó bloqueando las cuentas implicadas pero este caso muestra que las herramientas de detección deben ser mejoradas y compartidas con plataformas y medios para evitar futuras campañas.

El uso malicioso de modelos generadores de texto para crear propaganda a escala exige una cooperación global y multisectorial entre laboratorios de IA, medios y reguladores.

El rol de OpenAI y próximos pasos

OpenAI identificó y desactivó la operación Storm-2035 antes de que pudiera crecer más, mostrando capacidad de respuesta en la lucha contra el abuso de sus herramientas.

Sin embargo, la comunidad tecnológica y los medios deberán aumentar la vigilancia ante nuevas tácticas para disfrazar textos generados con IA.

Es imprescindible desarrollar protocolos estandarizados para el etiquetado y trazabilidad de contenido producido con modelos de lenguaje para proteger la integridad informativa.

Las lecciones de este caso pueden guiar la creación de mejores defensas tecnológicas y marcos normativos que limiten el uso malicioso de generadores de texto.