
Del laboratorio a la consulta real
Google Research y el Beth Israel Deaconess Medical Center (BIDMC) han realizado un ensayo clínico prospectivo, de un solo brazo y un solo centro, para evaluar la factibilidad de AMIE, el sistema de inteligencia artificial conversacional de Google orientado al diagnóstico médico. El estudio, titulado 'A prospective clinical feasibility study of a conversational diagnostic AI in an ambulatory primary care clinic', se centró en conversaciones diagnósticas previas a la consulta con pacientes de atención primaria.
El trabajo fue pre-registrado y contó con la aprobación de un comité de ética (IRB), según consta en el blog oficial de Google Research y en el preprint publicado en arXiv. Google lo presenta como un 'first-of-its-kind research study', el primero de su hoja de ruta de evidencia ('evidence roadmap') que evalúa AMIE fuera de entornos simulados, con pacientes reales antes de su cita médica.
Un antecedente solo simulado
Antes de esta prueba, AMIE solo había sido evaluado en 149 escenarios clínicos simulados, con valoraciones favorables de especialistas y de pacientes actores. Esa distancia entre simulación y consulta real es precisamente lo que este nuevo estudio busca acortar: mide si el sistema funciona con personas que acuden por un motivo médico genuino, no con actores siguiendo un guion.
Ni el blog de Google ni el preprint mencionan cifras económicas, coste del estudio o financiación de la colaboración con BIDMC. Una síntesis en español, no confirmada por el documento oficial, sitúa en 100 los pacientes adultos que completaron la interacción con AMIE hasta cinco días antes de su cita; al no proceder de la fuente primaria, esa cifra debe tomarse con reserva.