Comunidad de Madrid: 1.000 seguidores en Instagram cuestan 4,3 euros
Un informe de la Comunidad de Madrid pone precio a la manipulación de audiencias en redes sociales: seguidores, "me gusta" y visualizaciones se compran por céntimos o unos pocos euros.
Lo que cuesta fabricar popularidad en redes sociales
Un informe de la Comunidad de Madrid, titulado "Un análisis de los servicios falsos de participación en las redes", pone cifras concretas a un mercado que hasta ahora se movía en la sospecha: comprar 1.000 seguidores en Instagram cuesta 4,3 euros, según concluye el documento oficial.
El mismo estudio detalla que cada "me gusta" comprado cuesta 1,3 euros, mientras que 1.000 visualizaciones en TikTok, SoundCloud o IGTV se consiguen por menos de 9 céntimos. La diferencia de precio entre unas métricas y otras da una idea de qué tipo de engagement resulta más barato de simular.
Por qué importa poner precio a los seguidores falsos
Estas cifras aterrizan un debate que suele quedarse en lo abstracto: si una marca, un perfil personal o un candidato político quiere aparentar una audiencia que no tiene, el coste de entrada es mínimo. Con unos pocos cientos de euros se puede simular una base de seguidores de varios miles, algo que distorsiona cualquier análisis que dependa de esas métricas para medir alcance real o credibilidad.
Para quien contrata servicios de marketing de influencers o mide el retorno de una campaña por número de seguidores o interacciones, el informe funciona como recordatorio de que esos indicadores, sin auditoría, pueden estar inflados de forma barata y difícil de detectar a simple vista.