Dispositivo portátil negro con luz led verde sobre superficie textil
Dispositivo portátil negro con luz led verde sobre superficie textil — imagen de archivo de El Forum, ajena al asunto de esta pieza; pendiente de sustituciónEl Forum · Fototeca de El Forum · OWN_WORK

Crecimiento exponencial del consumo eléctrico en IA

Entre 2020 y 2025, el consumo eléctrico de los centros de datos dedicados a IA se duplicó, alcanzando los 485 TWh en 2025. Esta tendencia continuó con una proyección de aumento que multiplicará por casi tres el consumo de esos centros para 2030, cuando se prevén 950 TWh.

Este incremento se explica por la necesidad creciente de capacidad computacional para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial más complejos y demandantes, lo que conlleva una mayor utilización de hardware especializado y refrigeración intensiva.

Al aumentar el consumo eléctrico, los centros de datos de IA recogen una parte relevante del total eléctrico global, equivalentes ya al 3 % de la demanda mundial en 2030, un porcentaje significativo para un solo sector.

Este escenario obliga a considerar la sostenibilidad energética y la eficiencia de los recursos, así como el efecto que esta demanda creciente tendrá en la estabilidad y precios del suministro eléctrico.

Déficit energético previsto para 2027 y sus implicaciones

Se estima un déficit energético de hasta 15 GW para el año 2027, resultado del desfase entre la capacidad instalada y la elevada demanda generada por la expansión de la IA en centros de datos.

Este déficit supone un riesgo para la estabilidad del suministro eléctrico, y podría provocar tensiones en la red, impactos en la planificación energética y aumentos en los costes de la electricidad para los sectores consumidores, incluido el tecnológico y el industrial.

Dado que esta capacidad deficitaria debe ser cubierta por inversiones en infraestructuras eléctricas y fuentes de energía adicionales, se anticipan retos para reguladores y operadores, especialmente para garantizar suministro fiable y competitivo.

Es probable que la escasez de capacidad y el alza de costes repercutan en la factura final de servicios que dependen de la nube y la IA, afectando a empresas y consumidores en España y otros países.

Inversiones y planificación necesarias en infraestructuras eléctricas

La rápida expansión de la IA incrementa la necesidad de desarrollar no solo centros de datos con hardware específico, sino también la infraestructura eléctrica que les da soporte, incluyendo generación, distribución y conexión directa a la red.

Los cuellos de botella pueden trasladarse desde los propios centros de datos hacia la red eléctrica y puntos de conexión, generando necesidad de reforzamientos que no solo implican costes sino también plazos de ejecución que pueden condicionar el crecimiento del sector.

Especialmente en España, donde la transición energética y la incorporación de renovables están en curso, es clave anticipar estas demandas para integrar los futuros consumos en la planificación nacional y evitar incrementos no deseados en precios y pérdidas de competitividad.

Las estrategias incluyen apostar por eficiencia energética y energías renovables en los centros de datos, además de innovación tecnológica para reducir el consumo por unidad de computación.

Impacto para profesionales y empresas en España

Este aumento del consumo de energía en la IA se traduce en potenciales incrementos en los costes para todas las empresas que dependan de servicios basados en centros de datos, incluidos pymes, autónomos y sectores tecnológicos.

La gestión del coste eléctrico y la estabilidad del suministro serán factores críticos en la competitividad, especialmente ante la inflación energética y la presión regulatoria para reducir la huella ambiental.

La anticipación a esta realidad implica que profesionales y empresas deben explorar soluciones para mejorar la eficiencia energética, contratar fuentes renovables y negociar contratos eléctricos que consideren la evolución del consumo asociado a la IA.

Además, será fundamental monitorizar la evolución regulatoria y tecnológica para aprovechar incentivos y evitar riesgos en el suministro que puedan afectar a su operativa diaria y a la competitividad.

Perspectivas para la próxima década en energía y IA

La tendencia indica que el consumo eléctrico de la IA continuará aumentando al menos hasta 2030, con una marcada necesidad de integrar gestión energética avanzada y sostenibilidad en su desarrollo.

Las políticas públicas y sectoriales deberán adaptarse para asegurar que el crecimiento del sector no se vea frenado por limitaciones energéticas o costes excesivos.

España y la Unión Europea tendrán que monitorear de cerca estos desarrollos para garantizar que las infraestructuras energéticas, normativas y mercados estén preparados para una demanda cada vez más intensa y especializada.

Será clave impulsar la innovación tanto en energías renovables como en tecnologías energéticamente eficientes para equilibrar la expansión tecnológica con objetivos de cambio climático y seguridad energética.