Logotipo metálico de Google instalado sobre una pared de mármol en una sede corporativa
Logotipo metálico de Google instalado sobre una pared de mármol en una sede corporativa — imagen de archivo de El Forum, ajena al asunto de esta pieza; pendiente de sustituciónEl Forum · Fototeca de El Forum · OWN_WORK

Qué cambia en las campañas de Search con AI Max

Google publicó el 20 de agosto nuevas funciones para AI Max, la capa de automatización con inteligencia artificial que aplica a las campañas de Search. La actualización incorpora tres piezas: pruebas A/B que ahora pueden ejecutarse sobre varias campañas a la vez, controles más finos de marca y de ubicación, y mejoras en Performance Planner, la herramienta que estima el rendimiento futuro de una campaña.

Hasta ahora, testear una configuración de AI Max obligaba a comparar campaña contra campaña de una en una. La opción multicampaña permite validar un cambio —de segmentación, de creatividades o de señales de marca— sobre un conjunto más amplio y con una sola prueba, lo que acorta el ciclo de decisión para quien gestiona cuentas grandes o con muchas líneas de negocio.

Los controles de marca y ubicación responden a una demanda habitual de los anunciantes: que la automatización no diluya qué términos de marca se activan ni en qué entornos aparece el anuncio. Con AI Max, Google delega parte de las decisiones de segmentación y creatividad al sistema; estos controles marcan los límites dentro de los que esa automatización puede moverse.

Performance Planner, ahora con simulación previa

La otra novedad afecta a Performance Planner, la herramienta de previsión de Google Ads. Según el anuncio, ahora puede mostrar cómo cambios en pujas o en objetivos de presupuesto afectarían al rendimiento de campañas ya activas, no solo de campañas hipotéticas o nuevas.

Esa diferencia importa para quien gestiona presupuesto: antes de mover una puja o reasignar gasto entre campañas, el planificador permite ver una estimación de impacto sin tener que aplicar el cambio y esperar a los resultados reales. Reduce el margen de prueba y error en decisiones que, en cuentas con presupuestos ajustados, pueden tardar semanas en corregirse si salen mal.