
Mayor relevancia del branding con matices de intensidad
El 93% de los profesionales encuestados espera que el branding se vuelva más relevante en 2026, de los cuales un 63% atribuye esta importancia como "mucha" y un 30% como "bastante". Solo un 7% anticipa un descenso. Esta percepción unánime indica una creciente valoración estratégica del branding en el sector, aunque con diferentes grados de énfasis.
Respecto al reconocimiento social del branding, un 45% percibe que ha aumentado, frente a un 17% que observa un retroceso. Estas cifras marcan un avance general hacia un mayor reconocimiento social de la disciplina, aunque con señales de resistencia o desacuerdos dentro del sector o la sociedad.
El barómetro, difundido por Brandemia, carece de desglose metodológico y muestra cuantitativo verificado, por lo que estos datos se deben tomar como indicios no independientes.
La falta de contraste externo limita la interpretación cuantitativa precisa, pero el consenso acerca del aumento de relevancia es consistente en la muestra.
Ver los datos en tabla
| Concepto | % |
|---|---|
| porcentaje de consultados que prevén mayor relevancia del branding en 2026 | 93 |
| porcentaje que sitúa la experiencia de usuario como la prioridad diferencial para 2026 | 70 |
| recomiendan modelos híbridos de trabajo entre equipos internos y agencias | 66 |
| incremento en dedicación al logotipo dentro de la identidad visual | 10 |
Fuente: Brandemia
La experiencia de usuario apunta a la diferenciación estratégica clave
Un 70% de los consultados señala la experiencia de usuario como el factor más diferencial para 2026, acentuando así la importancia de cómo los consumidores interactúan y perciben la marca más allá de los aspectos visuales.
Este enfoque lleva a entender el branding no solo como comunicación o estética, sino como un proceso integral que impacta en la fidelidad y percepción de valor de los clientes.
La experiencia de usuario se traduce en diseñar interacciones que refuercen la identidad de marca y generen conexiones emocionales con el cliente, consolidando así una ventaja competitiva tangible.
La priorización de este elemento refleja una tendencia generalizada que hará evolucionar las estrategias y recursos enfocados al branding hacia formatos más experienciales y holísticos.
Identidad visual: aumento en inversión y atención especializada
Dentro del branding visual, el barómetro detecta un incremento en la dedicación a distintos elementos: la atención a soportes de marca crece un 3%, los sistemas de marca como principios gráficos, motion y atributos sonoros suben un 7%, y la importancia otorgada al logotipo se eleva un 10%.
Estos incrementos apuntan a que los elementos visuales y sensoriales siguen siendo ejes esenciales para construir y comunicar la identidad de una marca.
El aumento en la atención específica al logotipo y sistemas relacionados sugiere un trabajo de consolidación y renovación de la imagen para adaptarse a un mercado más digital y competitivo.
Este patrón confirma que, pese a la centralidad creciente de la experiencia de usuario, los elementos visuales mantienen un papel fundamental en las estrategias de branding.
Consolidación de modelos híbridos entre equipos internos y agencias
El 66% del sector recomienda combinar equipos internos con agencias especializadas para la gestión del branding, cifra que ha aumentado 7 puntos respecto al año anterior.
Este modelo híbrido refleja una búsqueda de equilibrio entre el conocimiento interno del negocio y la capacidad creativa y estratégica externalizada de las agencias.
El desarrollo de esta fórmula indica una transformación organizativa en los departamentos de branding, que adoptan estructuras más flexibles y colaborativas.
Esta tendencia también responde a la necesidad de optimizar recursos y acceder a expertise especializado, vital en un entorno donde el branding evoluciona velozmente.