
Demanda contra OpenAI y Microsoft por uso no autorizado de periodismo
El 5 de septiembre de 2026, Seattle Times Company y Newsday interpusieron una demanda federal en el Tribunal de Distrito de EE. UU. para el Distrito Sur de Nueva York contra OpenAI y Microsoft. Alegan que estas compañías recopilaron y usaron sin permiso contenido periodístico para entrenar sus modelos de inteligencia artificial.
Entre los productos afectados están ChatGPT, Copilot y las funciones de inteligencia artificial del buscador Bing, tecnologías que según los demandantes incorporan textos extraídos sin autorización de sus sitios web y artículos protegidos por paywall.
Los demandantes reclaman daños y perjuicios económicos, además de exigir que se destruyan los conjuntos de datos usados para el entrenamiento, todas las copias de sus obras en esos conjuntos y los modelos de IA que contengan ese material.
Esta acción representa un esfuerzo para poner freno al uso masivo de contenidos originales por parte de empresas tecnológicas en la creación de sistemas que pueden competir en sectores como la generación automática de texto o la asistencia digital.
Implicaciones sobre la propiedad intelectual y la formación de IA
Este caso ilustra el choque entre derechos de autor y nuevas tecnologías. Los medios reclaman respeto a su propiedad intelectual frente a un modelo de negocio que aprovecha contenidos sin consentimiento, bajo la justificación de entrenamiento automatizado.
La disputa muestra que el entrenamiento de modelos de lenguaje no es neutral desde el punto de vista legal y ético: usar obras protegidas sin pagar licencias puede constituir infracción directa.
Para OpenAI y Microsoft, estos modelos alimentan productos comerciales que generan ingresos, lo que aumenta la presión para establecer límites claros sobre qué uso del contenido es legal y cuál supone violación.
El resultado puede definir reglamentos futuros que regulen tanto las obligaciones de las IA como los derechos y compensaciones para los creadores de contenido original.
El periodismo frente a la inteligencia artificial
Los demandantes acusan que incluso artículos detrás del paywall fueron capturados para alimentar los conjuntos de entrenamiento, algo que agrava la reclamación al afectar plataformas de suscripción y modelos de negocio de pago por contenido.
Esto pone de manifiesto la vulnerabilidad del periodismo profesional frente a la explotación tecnológica que extrae valor sin retorno económico.
Si prospera la demanda, los medios podrían sentar precedente para proteger sus contenidos frente a la extracción masiva de datos por IA y exigir compensaciones por su uso en productos que compiten en el mercado editorial y de información.
Las compañías tecnológicas tendrán que reconsiderar sus prácticas de recopilación y entrenamiento para evitar riesgos legales y preservar la confianza en sus herramientas.

Perspectivas y reto en el sector tecnológico y legal
El fallo que se dicte tendrá alcance global porque afectará normas sobre datos y contenidos usados para inteligencia artificial, incluso fuera de EE. UU.
Empresas y reguladores deberán buscar equilibrio entre innovación tecnológica y respeto por derechos de terceros, definiendo qué formas de aprendizaje automático son éticamente aceptables.
Estos asuntos están en el foco de la agenda legislativa y judicial, y fijarán estándares sobre consentimiento, licencias y editoriales ante la acelerada expansión de modelos generativos.
La resolución del caso será una referencia clave para profesionales, agencias y pymes en mercados que usan herramientas de IA con contenidos protegidos y para quienes producen información original.