X dice haber eliminado 42.000 cuentas de spam con chatbots tras narrar la purga en directo
Nikita Bier, responsable de producto de X, relató durante 24 horas en la propia plataforma una operación contra el spam automatizado, sin comunicado oficial aparte.
Paul Windemuller, ganadero de Michigan que utiliza Gemini 3.6 Flash para analizar la rentabilidad diaria de su explotación — imagen de archivo de El Forum, ajena al asunto de esta pieza; pendiente de sustituciónEl Forum · Fototeca de El Forum · OWN_WORK
Una purga de spam narrada en directo por el propio directivo
Nikita Bier, head of product de X, fue publicando durante 24 horas el avance de una operación interna contra el spam generado por chatbots. En uno de sus mensajes escribió: 'We found 42,000 accounts automating replies using chatbots and have removed them from the platform'. No hubo nota de prensa ni documento corporativo aparte: la información llegó exclusivamente a través de sus publicaciones en la plataforma.
Bier afirmó que el ataque quedó mitigado esa misma noche y prometió una mejora visible del feed en las siguientes 6 a 12 horas. Según la compañía, el spam detectado incluía respuestas automatizadas generadas a escala mediante Grok, la herramienta de inteligencia artificial de X, aunque este detalle procede de la cobertura periodística del caso y no de una confirmación corporativa formal.
Cifras sin verificación externa
X sostiene que el 99,99% del spam que circula por la plataforma tiene motivación económica, y que su equipo suele responder a ataques de este tipo en un plazo de 12 a 18 horas. Son cifras autodeclaradas por la propia empresa, sin que exista una auditoría o fuente independiente que las respalde.
El episodio ilustra un patrón de comunicación cada vez más habitual: la resolución de una crisis de producto se cuenta a través de los tuits de un directivo, en tiempo real, sin el filtro de un comunicado revisado. Eso agiliza la narrativa, pero también significa que las únicas cifras disponibles sobre el problema son las que decide compartir la propia compañía afectada.