
Una ronda seed inusualmente grande para deep-tech cuántica
ZuriQ, constituida en 2024 como spin-off de ETH Zürich, anunció el 28 de julio de 2026 el cierre de una ronda de financiación seed por 22,4 millones de euros, equivalentes a 25,5 millones de dólares según el tipo de cambio empleado por distintas coberturas del anuncio. La operación está liderada por Quantonation, fondo especializado en tecnologías cuánticas, con participación de Forward.one, Extantia, Firgun Ventures y otros inversores que ya habían apostado por la compañía en fases anteriores.
El importe llama la atención porque en la etapa seed —la primera ronda institucional relevante tras el capital inicial de fundadores y business angels— rondas de más de veinte millones de euros siguen siendo poco habituales fuera de Estados Unidos, y más aún en hardware cuántico, un sector donde los ciclos de desarrollo son largos y el retorno de la inversión no se mide en trimestres sino en años.
La compañía había cerrado previamente una ronda pre-seed de 4,2 millones de dólares en 2025, según cifras que ella misma ha hecho públicas y que no han sido verificadas de forma independiente. El salto de esa primera inyección de capital a los 22,4 millones actuales multiplica por más de seis el capital captado en apenas un año.
Qué persigue la arquitectura de iones atrapados en 2D
ZuriQ describe su tecnología como un ordenador cuántico de 'escala útil' basado en una arquitectura de trampa iónica bidimensional nativa. La computación cuántica de iones atrapados es una de las vías tecnológicas en competencia para construir procesadores cuánticos, junto a los qubits superconductores o los átomos neutros, y se caracteriza por ofrecer tiempos de coherencia largos, aunque tradicionalmente ha enfrentado retos de escalabilidad al pasar de líneas de iones en una dimensión a estructuras más complejas.
Que la propia empresa reivindique una arquitectura 'nativa' en dos dimensiones sugiere que su apuesta diferencial frente a otros actores del sector es precisamente resolver ese cuello de botella de escalado, aunque esa caracterización procede de la propia compañía y no de una validación externa.
El destino del capital: chips, hardware y contratación
Según las coberturas del anuncio, los fondos se destinarán a tres frentes: desarrollo de hardware, contratación de personal y ampliación de la capacidad de fabricación de chips. Es un reparto típico de una startup de hardware profundo que necesita simultáneamente construir equipo técnico y escalar procesos de producción que hasta ahora probablemente operaban a escala de laboratorio.
La mención expresa a la fabricación de chips indica que ZuriQ no se limita a investigación teórica: busca pasar de prototipos a una capacidad de producción más repetible, un paso que en computación cuántica suele ser mucho más costoso y lento que en semiconductores clásicos, precisamente por la necesidad de control extremo sobre las condiciones físicas de cada componente.
Un inversor especializado como termómetro del sector
Quantonation es un fondo dedicado en exclusiva a tecnologías cuánticas y deep-tech relacionada, lo que da a esta ronda una lectura distinta a la de una operación de capital riesgo generalista: la decisión de liderar la inversión llega de un actor que evalúa a ZuriQ frente a otras arquitecturas cuánticas en las que ya ha invertido en otros mercados. La presencia de Forward.one, Extantia y Firgun Ventures, junto a inversores previos que repiten, apunta a una base de respaldo que se mantiene desde la fase pre-seed.
Zúrich, y Suiza en general, se ha consolidado como un nodo relevante para spin-offs universitarias de deep-tech gracias al tejido investigador de ETH Zürich, aunque el tamaño de esta ronda seed —muy superior a la media europea en esta fase— también refleja el apetito inversor específico por la computación cuántica como categoría, más que necesariamente por el ecosistema suizo en su conjunto.